Obra
y biografía de Antoni Tàpies
Antoni Tàpies,
pintor y escultor español, es uno de los líderes del
informalismo español.
Tàpies
nace en Barcelona en 1923 y procede de una familia burguesa, culta
y liberal, dedicada a la tradición editorial y librera. Su
interés por la pintura surge durante una enfermedad pulmonar
que le obliga a pasar un largo periodo de tiempo de reposo. Comenzó
los estudios de Derecho pero los abandonó para dedicarse plenamente
a la pintura.
Su primer estudio
de pintura lo instala en 1946 en Barcelona. Ese mismo año conoce
a Joan Brossa, se integra en la vida cultural y artística barcelonesa
y conoce la obra de Paul Klee y Joan Miró. En este ambiente
funda en 1948 la revista Dau al Set, en la que además de Tàpies
participaron Brossa, Modest Cuixart, Joan Josep Tharrats y Arnau Puig.
Todos ellos compartían cierta inclinación surrealista.
Durante este tiempo,
la obra de Antoni Tapies recibe el influjo del surrealismo, produciendo
unos cuadros de factura más lisa y con una temática
relacionada con el mundo de los sueños. Son visiones oníricas
y autorretratos, aunque ya están presentes algunos símbolos
como las cruces o los fragmentos corporales que caracterizarán
su obra posterior.
El jardín
de Batafra es un paisaje onírico y misterioso, nocturno,
poblado de seres extraños, vegetales, animales y humanos.
En 1950 se le
concede una beca de estudios a París. Allí toma contacto
con la pintura abstracta y con el Informalismo y a partir de 1951,
se desligará del grupo Dau al Set.
Inicia entonces,
una evolución individual, opta por una línea informalista,
abstracta, basada en las investigaciones sobre la materia pictórica
como medio expresivo artístico y que impone como valor total
la materia frente a la forma. Un ejemplo es Ocre-gris.
Utiliza diversos
procedimientos, uno de ellos es el collage, en el que introduce elementos
no pictóricos mezclados con la pasta pictórica aplicada
directamente del tubo en forma de empastes gruesos y granulosos, sobre
los que realiza huellas, incisiones, surcos y grietas, con los dedos
y otros medios.
Otras veces se
sirve del grattage, que consiste en el rascado o rayado de superficies
como cartón. También emplea la técnica mixta,
es decir, la mezcla de pintura al óleo con polvo de mármol,
cuya finalidad es, de nuevo, resaltar el carácter matérico
de la obra, como en Negro con mancha roja (1954).
El objetivo final
es una pintura de relieves, orográfica, que presenta texturas
rugosas, porosas o granulosas que contrastan con superficies lisas,
como se observa en Blanco craquelado (1956). Concibe el espacio
como una superficie sobre la que pintar, raspar, etc.
En sus obras se
repiten una serie de signos e imágenes que pertenecen al mundo
simbólico e interior del artista, con claras alusiones al universo,
la vida, la muerte o la sexualidad. Entre ellos aparecen en sus composiciones
figuras geométricas, más o menos difuminadas o distorsionadas,
como el óvalo, el círculo, el cuadrado o el triángulo
y signos como la cruz, los números y las letras entre otros.
La cruz es un
elemento constante a lo largo de su carrera. Puede ser griega, latina,
en aspa o en forma de T, que se asocia a la inicial de su apellido.
Destacan Óvalo
blanco de 1957; Puerta gris (1958); Forma triangular
sobre gris (1961); Pintura con cruz roja (1954); Gran
equis (1962); Materia negra sobre saco (1960) y Cuerdas
entrecruzadas sobre madera (1960).
Conforme avanza
la década de 1960 y durante los años 70, coincidiendo
con el desarrollo del arte povera, Tàpies incluye en su producción
el uso de objetos. Es el caso de Nudo marrón o paja
prensada con X, en los que empleará un gran repertorio
de objetos desechables como ropas, muebles viejos, telas sucias, pajas,
alambres, papeles, etc. Estos trabajos serán coetáneos
a sus pinturas matéricas.
Entre 1965 y 1968
realiza una serie de obras en las que muestra diferentes partes del
cuerpo humano o todo entero. La primera es Materia en forma de
pie (1965). El título es explícito, es como si la
materia hubiera adquirido la forma de un pie, con las incisiones,
perforaciones, huellas y grafías características de
Tàpies.
Relieve ocre
y rosa es una figura femenina arrodillada e inclinada sobre lo
que parece una barandilla o los pies de una cama. Adopta una posición
que puede ser erótica o cruel. Advertimos el pecho, el vientre,
las nalgas y las piernas.
Desnudo
(1966) es la imagen más terrible de la serie. Es un cuerpo
femenino desnudo, arrodillado en las cuatro extremidades. Bajo él
aparece un cubo, diversas incisiones en el cuerpo, grafismos, letras,
raspados. El alambre que se extiende desde las muñecas hasta
los tobillos, está sugiriendo una atadura y sobre todo la tortura.
La obra de Tapies
también ha estado relacionada con los acontecimientos políticos
y sociales del momento, con su compromiso político contra la
dictadura franquista, su estrecha relación con el movimiento
obrero y el apoyo al nacionalismo catalán. Algunas de sus obras
son: Azul con cuatro barras rojas, Atención Cataluña,
El espíritu catalán, Sardana o Cataluña.Libertad.
No debemos olvidar
su trabajo como grabador e ilustrador de libros y que es autor de
numerosos artículos sobre arte.
Tàpies
pertenece a la primera generación de artistas modernos españoles
que desarrollan su carrera después de la Guerra Civil.