Jacques
Louis David. Biografía y obra
Introducción
a la Biografía de Jacques Louis David
Jacques Louis
David fue el pintor que mejor encarna el espíritu del neoclasicismo
y de la pintura neoclasicista francesa.
Nació en
1748 y a temprana edad estudió en la Academia de París.

Sus viajes a Italia
donde halló los restos de la civilización romana antigua
fueron conformando su pintura.
La vida de David
estuvo vinculada a los avatares políticos de la época.
Participó activamente en la Revolución Francesa, pero
su relación con Robespierre le condujo a la cárcel.
Al salir de ella
se convirtió en el retratista oficial de Napoleón y
tras su caída fue desterrado a Bruselas.
Jacques Louis
David ejerció con su obra una magna influencia en la pintura
europea de la época. Su escuela fue afamada y recibió
pintores de todas las naciones entre los que hay que reseñar
los españoles José de Madrazo y Juan Antonio Ribera.
Jacques
Louis David en sus primeros años, antes de la Revolución
Francesa
Un David joven
ingresa en la Academia de París donde obtiene, en 1774, un
premio para ir a Roma.
Su primera estancia
en la Ciudad Eterna le aporta una disciplina dibujística importante,
lo cual no le impide admirar a los pintores barrocos que trabajan
con la luz porque cree que la luz da un volumen que la línea
no puede lograr.
Posteriormente
marcha a Nápoles y allí estudia las ruinas de las ciudades
de Pompeya y Herculano.
A su vuelta a
París, Jacques Louis David queda convencido de que es necesaria
una regeneración del arte.
Algunas de las
primeras obras de Jacques Louis David más importantes son:
Retrato de
un personaje de la nobleza
La escena se enmarca con el muro y la columna que establecen líneas
perpendiculares (vertical/ horizontal), que se corresponden con la
figura y el caballo (paralelas). Por tanto, No hay cruce de diagonales
como en el barroco. Por el contrario, hay un afán por geometrizar
el cuadro.
Andrómaca
velando a Héctor
En esta
pintura, Héctor se encuentra tumbada y Andrómaca en
primer plano con sus hijos. Se representan tres momentos: muerte,
dolor y consuelo.
David vuelve a
Roma en 1784 con una misión oficial, la de levantar una serie
de esculturas de la antigüedad para las funciones docentes de
la Academia francesa.
En esta etapa
pinta:
El Juramento
de los Horacios
Se trata
de un cuadro que le prestigia y le convierte en la autoridad artística
más importante del momento.
En este cuadro
se da un perfecto paralelismo entre pintura y literatura, ya que nace
directamente de una representación teatral en Roma, de la que
David tomó la idea.
El Juramento de
los Horacios es una cuadro que muestra perfectamente lo que es una
estructura teatral en la pintura. Delimita y marca el fondo con las
arquerías y columnas. En la parte central está el padre,
mientras que en uno de los lados, los hijos inician el movimiento
al unísono de coger las espadas. Al otro lado, aparecen las
mujeres abatidas. Todos ellos conforman la escena de la consolación
y tristeza.
La pintura representa
simultáneamente tres momentos y tres sentimientos: dolor, tristeza
y lealtad
Muerte de Sócrates
La Muerte
de Sócrates es una pintura de fuerte carga simbólica
al ensalzar la aceptación de la muerte por parte del filósofo.
Aunque el conjunto
denota cierta frialdad, la composición de la escena es extraordinaria,
gracias a la acertada colocación de las figuras, los efectos
de luz, etc.

Los lictores
devuelven a Brutus los cuerpos muertos de sus hijos
Representa la
escena en que son traídos los cadáveres de los hijos
de Brutus que él mismo ha mandado decapitar por traición
a la República, ante la madre y hermanas desconsoladas
Llama la atención
la figura aislada pensativa de Brutus, que tiene tras él una
estatua de la República.
Como detalle,
este cuadro contiene un bodegón espléndido de una cesta
de costura sobre la mesa (único detalle que revela la realidad
familiar).
Otro aspecto notable
es el estudio perfecto de la luz Luz cuyo mejor ejemplo es el contra
luz de la estatua de la República citada.
Jacques
Louis David y la Revolución Francesa
En 1789 estalla
la revolución y David está totalmente absorbido e implicado
en ella.
Jacques Louis
David fue diputado de la Convención, formando parte del Comité
de Salvación. Organizó la enseñanza del arte
sobre las bases libertarias, votó la muerte del rey, se ocupó
del urbanismo, de la restauración de los monumentos, etc.
Durante este periodo
convulso pinto otra de sus más afamadas obras:
Marat asesinado
Se
trata de una pintura de gran sencillez y austeridad, con escaso cromatismo,
donde la parte alta de lienzo no tiene figuración y los objetos
representados son de gran pobreza. Con ello David exalta la honradez
y sacrificio del político amigo que sólo vela por el
bienestar del pueblo pero rechazando el enriquecimiento personal.
Además,
el cuchillo con el que es asesinado Marat representa la violencia
irracional de la asesina frente a la pluma y papel que es la sabiduría
del tribuno
No es un cuadro
narrativo sino una "foto fija".
Poco después,
David cae en desgracia por su amistad con Robespierre y es encarcelado,
hasta que es puesto en libertad en el año 1795.
David abre un
taller porque se encuentra asqueado por la sociedad corrompida que
contempla al salir de la cárcel. Se da cuenta que la lucha
por ideales y pureza de costumbres que había protagonizado
en la Revolución Francesa había fracasado.
Jacques
Louis David y Napoleón
Napoleón,
consciente de la estrecha relación que une a pintura y teatro,
y su importancia como elemento propagandístico, incorpora a
David a la corte como retratista.
En esta etapa
Jacques Louis David pinta:
Napoleón
a caballo
Es un cuadro de gran dinamismo donde se representa a Napoléon
como sereno dominador de la fuerza del caballo
en el suelo escribe Carolus Magnun Napoleón, con lo que identifica
a Napoleón con Carlomagno, por tanto es una simbolización
del nuevo héroe de Francia.
El propio Napoleón
le pide que haga una crónica de su Coronación (2 de
diciembre de 1804). David acude al acto y toma diferentes bocetos,
aunque Napoleón le hace cambiar de esquema obligándole
a basarse también en los modelos barrocos.
La Coronación
de Napoleón
Retrata
a las personas más características de la época.
Papa y obispo de París. Los gestos realistas de los espectadores
al acto, contrasta con los fríos gestos de los eclesiásticos.
En este cuadro es destacable la gran habilidad de David para resolver
los planos de la arquitectura y al mismo tiempo el lujo de detalles
que muestra
Esta obra se ha
considerado como una magnífica fusión de lo Barroco
y la modernidad en la representación de los héroes.
Retratos
de David
Jacques Louis
David también cultivó el retrato. En este género
de muestra intimista y preocupado por la captación psicológica
de los personajes.
Retrato del
Papa Pío VII
Representa al Papa como un personaje corriente, sin los símbolos
de poder.
Retrato de
una mujer
Es un Retrato
de cuerpo entero. Forma un ángulo recto con la silla tipo imperio
y su vestido. Muestra ricas telas. Parece un retrato escultórico.
Madame Recamier
Se trata de su retrato más famoso. Está representada
de cuerpo entero y en una postura poco clásica: descalza y
tumbada en torsión. El vestido cae por delante del canapé.
De nuevo David
hace aquí un alarde de sabia composición.