Biografía
y obra de Mateo Inurria
Mateo Inurria
Lainosa nace en Córdoba en 1867 y allí comienza sus
estudios en Escuela de Bellas Artes. En 1884, la Diputación
Provincial de Córdoba le concede una beca para continuar sus
estudios en la Academia de San Fernando de Madrid.
En 1890 presenta
en la Exposición Nacional de Bellas Artes su obra Un náufrago.
Es un desnudo de hombre a tamaño natural agarrado a un madero,
dotado de gran realismo, motivo por el que lo acusaron de ser un simple
vaciado del natural.
Su vida y su actividad
transcurrirán entre Madrid y Córdoba. Entre 1891 y 1901
vive en la ciudad andaluza. Fue decisivo para su estilo el viaje que
realizó por toda Francia e Italia en 1896 donde entró
en contacto con la estatuaria clásica, medieval, renacentista,
egipcia, bizantina y de los siglos XVIII y XIX.
Su escultura superará
las restricciones del academicismo. Tiende hacia un naturalismo sobrio,
sencillo y desprovisto de detalles anecdóticos, en el que ya
se advierte la tendencia a idealizar sus modelos que impregnará
su obra de madurez
Con su obra La edad de bronce, Inurria demostró su gran
talento para modelar.
De gran realismo
es la escultura de Lucio Anneo Séneca, con la que obtiene
la segunda medalla en la Exposición Nacional de 1895. A la
de 1899 presenta otra obra fuertemente realista, con contenido social,
La mina de carbón. Es un altorrelieve de grandes dimensiones.
En 1911 Inurria
es nombrado profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. A
partir de ese momento se establece en la capital, que le permite un
mayor contacto con el mundo cultural y artístico. Comienza
una nueva etapa, centrado cada vez más en su tema preferido,
el desnudo femenino. En él funde un naturalismo idealizado
y sobrio, la sensualidad y el erotismo.
Algunos ejemplos son Ídolo eterno, Deseo, La
parra y Forma.
A lo largo e su
carrera cultivó el desnudo femenino, la escultura religiosa,
el busto retrato y además realizó diferentes monumentos.
Entre su obra
religiosa sobresalen el Cristo del Perdón y San Miguel
para el cementerio de La Almudena de Madrid o el Cristo flagelado
para Guernika.
Las obras cumbre
dentro del grupo monumental son el Monumento dedicado al Gran Capitán,
que aparece sobre un caballo andaluz y el de Eduardo Rosales,
cuyo rostro es tratado con gran naturalidad. En ambos se ha eliminado
la artificiosidad de las estatuas conmemorativas de años anteriores.
Mateo Inurria
falleció repentinamente en Madrid en 1924.
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