Juan
de Villanueva. Biografía y obra
Introducción
a la biografía de Juan de Villanueva
El
Juan
de Villanueva es la figura más importante, junto con Ventura
Rodríguez, de la arquitectura neoclásica en España.
Nació en Madrid en 1739. Era hijo del escultor Juan de Villanueva
y hermano del arquitecto Diego de Villanueva, quien también
fue su maestro.
Con once años
ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
y en 1758 fue pensionado a Roma para completar su formación.
Allí permaneció siete años, estudiando y copiando
los modelos de la Antigüedad.
A su regreso a
Madrid es nombrado académico de Mérito de la Academia
de San Fernando y en 1768, arquitecto de la comunidad de monjes jerónimos
del Monasterio de El Escorial.
Este nombramiento le dio la oportunidad de conocer la obra de Juan
de Herrera, que será el arquitecto que más influya en
su arquitectura. Su estilo, de gran severidad y sentido de las proporciones,
se caracteriza por ser una síntesis entre el estilo herreriano
y el neoclasicismo.
Carlos III lo
proclamó Arquitecto del Príncipe y los Infantes un año
después y a partir de entonces trabajó casi en exclusiva
para la casa real.
Sus
primeros edificios
Sus primeras obras
en El Escorial son las casas del Cónsul de Francia y del
Marqués de Campo Villar. La austeridad de las fachadas
es acorde al estilo de Juan de Herrera.
En 1761 recibe
el encargo de la Casa de Infantes, servía para el alojamiento
de la servidumbre de los Infantes Don Antonio y Don Gabriel. El proyecto
era todo un reto tanto por la ubicación, en frente de la fachada
principal del Monasterio, como por el espacio a ocupar, que era muy
alargado y estrecho.
El edificio es
de dos plantas, con un gran desarrollo longitudinal. Villanueva trazó
dos fachadas. La principal, frente al Monasterio, responde al modelo
herreriano y se ordena con un ritmo sostenido de vanos adintelados,
mientras que la posterior es más libre.
También
construyó en El Escorial las Casita de Arriba, para
el Infante Don Gabriel y la del Príncipe.
Para la Casita
de Arriba trazó una planta cuadrada con un espacio central
de mayor altura cubierto con cúpula. La organización
recuerda a modelos palladianos. En la fachada principal elimina el
frontón como remate y flanquea la entrada con dos columnas
jónicas.
La planta de La
Casa del Príncipe tiene forma de "T", destacando
en el centro una torre cuadrada. La portada tiene un pórtico
tetrástilo de orden dórico que sujeta un amplio balcón.
Tampoco remata la fachada con frontón, rasgo típico
en Villanueva de ahora en adelante.
Las
obras maestras de Juan de Villanueva
Su obra de mayor
envergadura es el Jardín Botánico. En un primer
momento se le encargó a Sabatini, pero finalmente recayó
en Villanueva. El proyecto era crear una gran zona ajardinada con
función científica, en la que también se encontraban
el Museo de Ciencias y el Observatorio Astronómico.
El museo fue concebido
como Gabinete de Historia Natural, en la actualidad es el Museo
del Prado. Consta de un cuerpo central flanqueado por dos galerías
laterales que terminan en unos pabellones cuadrados.
Las
galerías laterales tienen dos plantas en altura, la inferior
con unos ventanales profundos y alargados que acaban en un arco de
medio punto y la superior, con una galería de columnas jónicas.
La fachada principal
se sitúa a lo largo del paseo del Prado. Posee un monumental
pórtico de orden dórico, en el que prescinde de frontón
y remata el entablamento con un ático con relieve. Está
decorada con estatuas y medallones alegóricos al rey Fernando
VII como protector de las ciencias, las artes y la técnica.
El Observatorio
Astronómico es un edificio de planta cruciforme con un
pórtico exástilo que sirve de acceso.
En 1789 levanta
el Oratorio de Caballero de Gracia, un templo neoclásico con
planta basilical, rematado por un ábside semicircular y una
cúpula sobre crucero.
Otros
monumentos
Otras intervenciones
de Villanueva son la Casita del Príncipe en El Pardo,
la remodelación de la Plaza Mayor de Madrid tras el
incendio de 1790 y el Cementerio General del Norte de Madrid,
que respondía a la prohibición de Carlos III de realizar
enterramientos en las ciudades.
Villanueva fue
el máximo representante de la arquitectura neoclásica
en España. Rompió definitivamente con las huellas barroquizantes.
Su influencia entre los compañeros de su generación
y los de la siguiente fue muy intensa.